Una tarde con una voz

Hoy es festivo en Andalucía, es mi sexto día consecutivo de trabajo (he tenido una jornada de Liga, dos debates electorales -nacional y andaluz- y una gala de los Oscar), mi jefe sólo ha pasado por aquí un par de horas (dos más de las necesarias) y encima tenemos problemas informáticos (los técnicos, ese colectivo profesional tan difuso en toda empresa, ha decidido, unilateralmente y sin previo aviso, ponerse a toquetear en el sistema), así que la tensión laboral es más bien escasa.

Para mitigar mis involuntarios ratos de ocio (preferiría irme a casa, pero no puedo), me he dado una vuelta en busca de cosas sobre Sam Neill, del que ya hablé hace un par de días. En ese paseo he descubierto que el señor Neill tiene fans como Maureen o Mary Ann, administradoras de la web Wonderful Sam Neill (creo que el título es lo suficientemente explicativo); una tal Nora Roth, húngara para más señas (y que no tiene pinta de llamarse Nora, a no ser que Nora no sea en Hungría un nombre femenino), que tiene una ¿interesante? colección de vídeos creados a partir de fotos del actor, u otra llamada Cristina cuya dirección en MySpace es la explícita Cristina loves Sam Neill y que está adoctrinando a su sobrina de tres añitos. Ahí queda eso.

Dejando a un lado el harén virtual de Neill, en YouTube he encontrado también su prueba para hacer de James Bond (se quedaron con Timothy Dalton), que he añadido en el artículo que le dediqué el domingo, y unos curiosísimos anuncios para fomentar el consumo de carne roja. Lo curioso no es tanto el objeto de la publicidad (el eslogan es Red meat, we were meant to eat it), sino que al final, sin motivo aparente, se marca algo que siendo muy, muy generosos, podríamos llamar un baile. Os dejo aquí uno, pero hay alguno que otro más.

En mi peregrinar virtual tras el rastro de Sam Neill he acabado aterrizando aquí, donde están todos los episodios (son sólo seis) de Space, la serie sobre el espacio que presentó hace unos años en la BBC.

Y me he pasado buena parte de la tarde escuchándolos (a ratos viéndolos, pero sobre todo escuchándolos).

Primer capítulo de la serie.

Los que me conocen bien saben de mi obsesión por las voces, aunque no sea exactamente una obsesión. Me suelo fijar en las voces, y en las miradas, sobre todo en las masculinas (qué le vamos a hacer, me gustan los hombres). Me gustan las voces varoniles, suaves pero firmes, cálidas y profundas, y las miradas expresivas (parece una tontería, pero hay millones de personas que vagan por las calles con la mirada muerta). Aunque casos como mi pasión por Harrison Ford están más allá de toda catalogación, explicación o razonamiento (pero su mirada y su voz encajan en mi tipo), otros como George Clooney se basan en esos dos factores (no exclusivamente, claro, porque el envoltorio tampoco está nada mal).

Sin entrar en la misma categoría que Ford y Clooney, Neill cumple esos dos requisitos, y por eso me he pasado casi toda la tarde escuchando Space, embrujada por su voz (y, todo hay que decirlo, sin hacer demasiado caso a lo que el pobre contaba), tanto que he pensado en grabármelo para tenerlo a mano cuando tenga problemas para dormir, porque es una delicia oírle.

Lo gracioso de todo esto es que, a pesar de que me gusta (profesionalmente hablando) desde hace como 15 años, hasta este mismo mes, gracias a unos episodios de Los Tudor en versión original, nunca había escuchado su voz.

P. D. (02/03): He encontrado otro anuncio de la campaña carnívora de Neill. En esta ocasión, aparte de bailar, corretea tras un pollo.

6 comentarios sobre “Una tarde con una voz

  1. Mira, ya tenemos otra cosa en común: mi presentadora de informativos favorita (y musa, por supuesto) es María Casado, de La 1, debido, fundamentalmente, a la voz tan característica que tiene.P.D.: Sam Neill me cae bien. Y ya para siempre será Alan Grant.

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  2. Totalmente de acuerdo, tanto en lo de Alan Grant como en lo de María Casado. Tiene una voz genial (de sus aptitudes como musa sabrás tú más que yo). Por cierto, que otra con una voz espectacular es Cate Blanchett.

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  3. Hablando de voces y Cate Blanchett… ¿es cosa mia o el trailer de Indy en castellano no dice lo mismo que el que está en versión original? Lo he buscado doblado en internet, pero no lo encuentro. Pero lo ví antes de “En el punto de mira” y estoy casi seguro de que, de las tres frases que tiene Jones, por lo menos dos son diferentes en inglés y en español (la tercera no lo sé, porque no entiendo lo que dice en inglés…).

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  4. Primera frase:– “Not as easy as it used to be.” Se traduciría literal como “no tan fácil como solía ser”. La traducen por “no tan fácil como antes”. Vale, esta pasa el exámen.Segunda frase:– “Damn! I thought that was closer”. Se traduciría por “¡Maldición, pensé que estaba más cerca!”. La traducen por “Vaya, he calculado mal”. ¡SUSPENSO!Tercera frase:“- You’re a teacher?– Part time”Se traduciría por “-¿Eres profesor? – A tiempo parcial.” Pero traducen por “¿Eres profesor? -De vez en cuando”. Vale, el sentido es el mismo, pero pierde la ironía, así que ¡SUSPENSO!.

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