DeMille y Spielberg

Steven Spielberg recibirá en la próxima entrega de los Globos de Oro el premio Cecil B. DeMille, un galardón honorífico que cada año entrega la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood y que este año recae en el padre de E. T. por su “inestimable contribución a la industria del entretenimiento”. El realizador, ganador de seis Globos de Oro y candidato a otros 12, recibirá el premio en la ceremonia que tendrá lugar el próximo 13 de enero.

La noticia no tiene mucho más comentario (a estas alturas todos sabemos quién es Spielberg, qué ha hecho a lo largo de sus más de treinta años de carrera y qué está haciendo ahora), pero me sirve de excusa para inaugurar oficialmente mi particular temporada de premios (ya sé que hace unos días se anunció que Alfredo Landa recibirá el Goya de Honor, pero este año el interés de los premios españoles está en saber si van a encontrar candidatos suficientes para todas las categorías, porque el año ha sido flojito, flojito), para poner un par de fotos bonitas.

Por ejemplo, esta del señor DeMille, que es ése de la izquierda.

Vale, me rindo

Todo el que me conoce sabe, como también lo sabe el que haya pasado por aquí, de mis reticencias (por decirlo de un modo suave) ante la vuelta del hombre del sombrero al cine. Lo he dicho una y mil veces. No quiero que vuelva, no necesito una cuarta entrega, como no la necesita una trilogía casi perfecta (¿qué le falta para ser perfecta? Creo que nada, pero por si acaso…). Pues bien, hoy he visto esto:

indy_4_first_look

Es la primera foto oficial (hecha además por Spielberg) del doctor Jones (gracias a la comunidad española del héroe podéis verla más grande aquí, para apreciar mejor, entre otras cosas, esa mirada que tanto echaba de menos).

¿Qué queréis que os diga? Me rindo. He dicho muchas veces que no me imaginaba al Harrison Ford de ahora vestido de Indiana Jones, y que si me chirriaba la imagen ya nadie podría convencerme de que me lo iba a pasar bien cuando fuera a ver la peli.

Pues bien, me convence, y mucho. Aparte de que la fotografía me ha levantado el ánimo en una tediosa jornada laboral que pone fin a una semana horrible (que para colmo empezó el sábado pasado) en la que apenas he tenido tiempo, y mucho menos ánimo, para pensar en algo interesante sobre lo que escribir, sirve para disipar algunas (no todas) de las dudas (más bien temores) con las que me plantaré en el cine el 22 de mayo del año que viene. Espero no equivocarme…

No serán capaces…

indiana_jones

La otra noche, mientras veía la nave del misterio de Friker Jiménez (esto lo digo con un cartoncito negro delante de los ojos y jurando y perjurando que no había nada más en la tele), tuve una especie de premonición (se me ocurrió sin más, pero si estás viendo a Friker lo suyo es hablar de términos misteriosos e inquietantes) sobre la cuarta parte de Indiana Jones.

Nunca he estado a favor de que se filmen más aventuras del pizpireto arqueólogo. No creo que deba volver a los cines (salvo si es para reestrenar las tres películas anteriores) porque la trilogía, tal como está, es perfecta y tiene un cierre más que notable (el héroe, su padre y sus dos amigos cabalgando hacia el ocaso mientras sube y sube la fanfarria de John Williams).

Durante los últimos años los rumores del rodaje de una cuarta se encendían y apagaban y nunca les presté demasiada atención, pero ahora parece que van en serio (aunque sigo sin fiarme del todo), y las primeras noticias de esta presunta cuarta entrega no invitan precisamente al optimismo.

La presencia de Sean Connery no está en absoluto asegurada, John Rhys-Davies (el imprescindible Sallah) tampoco quiere participar y el difunto Denholm Elliott (el entrañable Marcus) lo tiene difícil. Para colmo de desgracias, se anuncia la participación del casi inédito Shia LaBeouf como un posible vástago del héroe, lo que multiplica mis temores de que la trama de la película gire en torno al churumbel y a un posible peligro o tragedia que le amenace y que obligue a su padre a salvarlo, cueste lo que cueste.

indiana_jones_bridge Y fue entonces cuando una oleada de pánico me invadió en décimas de segundo: ese cueste lo que cueste podría incluir el sacrificio de Indy. Puede que la posibilidad sea remota y que una persona en su sano juicio zanjase el tema con un desganado “¡anda ya!”, pero todo es posible. Steven Spielberg últimamente está cada vez más oscuro y George Lucas quizás quiera dejar cerrada y bien cerrada la serie sobre el arqueólogo (además, desde que acabó con Qui-Gon Jinn no mata a ningún héroe).

Si hace unos días escribía que mi vida sería mucho peor de no haber existido la Saga, no quiero ni imaginar cómo sería el golpe de tener que enfrentarme a la muerte del doctor Jones (Jr.), del primer hombre que despertó en mi entonces infantil ser la conciencia de que era aquello exactamente lo que quería.