Un premio con mala rima

O ‘me aburren tanto los Goya que ni ganas tengo de pensar en un titular’.

Llego un poco tarde este año, pero no porque estuviese meditando mi análisis o porque estuviese viendo, en un bucle eterno, repeticiones de la gala, sino porque no he tenido tiempo. (Bueno, eso y que los Goya me aburren). Supongo que ya sabréis todos lo que pasó, quién ganó, quién perdió y quién llevaba puesto qué, así que incluyo unos cuantos enlaces para quien no lo sepa (aquí podéis leer un minuto a minuto de la gala, aquí ver los modelitos de los invitados, aquí un resumen de la noche y aquí algo de cotilleo post-entrega de premios) para dejar sólo unas breves impresiones de un acto del que sólo vi trocitos sueltos (pude verla, pero preferí zapear con Terrat Pack cuando terminé con los episodios de Bones que tenía almacenados) aunque, visto lo visto, da igual si lo ves o no, porque, con los necesarios cambios de protagonistas, lo que escribes un año puede valerte para el siguiente.

– La original alfombra verde megapatrocinada es horrible. Si quieren ser diferentes y no poner una roja, como los Oscar, los festivales de cine y el resto del mundo civilizado, que pongan una bonita o no pongan ninguna y con la pasta que se ahorran instalen una carpa, o tejadito, o lo que sea, para que periodistas, cámaras y fotógrafos no se pongan chorreando (ya ha pasado varias veces y la organización sigue sin darse por aludida).

– Cada vez que me acuerdo de la que se montó aquí cuando en Estados Unidos determinaron un retraso de cinco minutos en la emisión de eventos como los Oscar después del lío de Janet Jackson me parto. Y aquí todos calladitos con la media hora de retraso en los Goya, que debería servir para subsanar alguno de los numerosos fallos de realización (¿no saben dónde está sentada la gente que siempre enfocan al que no es?) o de sonido pero que en realidad sólo sirve para poner más y más anuncios en bloques publicitarios interminables (en los de los Oscar, como remolonees, ni tiempo te da de ir al baño, menos mal que tienen números musicales). Así es imposible determinar si la gala tiene o no ritmo, aunque Ruth dice en La tele que me parió que este año sí lo ha tenido.

– No aguanto a Carmen Machi. La soportaba en Siete vidas, porque salía poco, y nada más. No entiendo por qué ha presentado este año los Goya con lo sosa que es. Que tenemos a la Sardá, por Dios.

– ¿Por qué van políticos? ¿Por qué hay gente que les agradece los premios? ¿Por qué se les menciona en los discursos? A ver si nos dejamos de tonterías y nos enteramos de que esto es una industria, no una ONG apadrinada por el Gobierno (muy grande el artículo de Álex de la Iglesia al respecto, que he visto gracias a esta recomendación).

– Ya ocurrió el año pasado con La soledad y El orfanato (y no era la primera vez), y ha vuelto a suceder con Camino y Los girasoles ciegos. Sin haber visto ninguna de las dos y sin cuestionar, por tanto, los méritos de una y otra, sólo diré que no me parece muy normal (ni inteligente desde el punto de vista promocional, por otra parte) que gane una película que ni siquiera estaba entre las tres preseleccionadas por la Academia española para representar a nuestro país en los Oscar (Los girasoles ciegos, Siete mesas de billar francés y Sangre de mayo) y que despaches a tu película para los premios de Hollywood con un solo premio, al Mejor Guión Adaptado, que básicamente era un reconocimiento póstumo al gran Rafael Azcona.

– Acabo de leerme las bases de los Goya (un documento apasionante, como os podéis imaginar) y en ellas he descubierto algo que no sabía (“Si a la hora del recuento de nominaciones apareciera dos o más veces el nombre de la misma persona, votado en la misma especialidad por distintas películas, el Notario deberá incluirlo sólo una vez en la nominación, por la película por la que hubiera recibido más votos, descartando la otra u otras, para dar paso al nombre siguiente en número de votos”) y que es legal que Benicio del Toro haya ganado por Ché y Penélope Cruz por Vicky Cristina Barcelona, dos películas españolas (Telecinco participa en la producción de la primera y Mediapro en la de la segunda y es una excusa como cualquier otra para nacionalizar una película y de paso incluirla en los balances de taquilla del cine español), pero sigo teniendo claro que Nicole Kidman fue nominada por Los otros por compromiso y que en ningún caso iba a ganar.

– Estoy realmente cansada de los discursitos victimistas sobre la piratería, a la que se le echa la culpa de que el cine español no sea una industria, sino una reunión de amigos (si no habéis leído antes el artículo de Álex de la Iglesia, hacedlo), y de los lloriqueos del líder de turno de la Academia, actualmente Ángeles González-Sinde, contra las “descargas ilegales” (¿de verdad alguien cree que la gente va volando al P2P cada vez que se estrena una película española o que es cine español la prioridad de todo descargador ilegal?) y contra el hecho de que sean sólo las operadoras las que se enriquezcan (no recuerdo si fueron o no sus palabras exactas, pero esa era la idea), tal vez apuntando cuál debe ser el próximo objetivo de la SGAE y del Gobierno: las conexiones a internet. Y es muy gracioso que pongan la manita para trincar también de las conexiones a un medio al que la Academia de Cine desprecia, porque sólo así se entiende la obsoleta e inútil (lo es para cualquier aficionado, así que ni os cuento cómo es para los periodistas que vamos allí buscando información) página web de la institución. A ver si aprendemos un poco, que ya va siendo hora.

4 comentarios sobre “Un premio con mala rima

  1. Sólo me he desahogado, jeje, pero gracias por los elogios 😀 Es que estoy ya un poco cansada de aguantar todos los años lo mismo, y de sus lloriqueos, de las contradicciones de la Academia, de guiones malos, de galas sin ritmo y de gente que el domingo se aburrió soberanamente pero que dentro de un par de semanas pondrán a parir sin miramientos a los Oscar porque lo que ‘mola’ es ‘la noche del cine español’.

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  2. Hay personas que no necesitan un ‘goya’ para demostrar nada: Nicole Kidman, Viggo Mortensen, Christopher Nolan. En cambio, parece que la ‘academia’ si necesita demostrar algo, si no, ¿para qué los invita si no piensa reconocer lo que es evidente?Y sobre la mal llamada piratería… uf, ¿qué hago, me echo a reír o a llorar? ¿Hay alguien que se crea que los problemas del cine español están motivados por las descargas? ¿Es que no tenía problemas ya antes de que existiese Internet? De hecho, ¿es que alguien se descarga películas españolas?

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  3. Tienes razón, porque no se me ocurre otro motivo para que los inviten si luego los van a ignorar y lo de los ‘problemas del cine español con la piratería’ es verdaderamente triste.

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