La elipsis

La elipsis es, en esencia, suprimir lo que sobra. Se usa para eliminar partes superfluas de las frases (por aquello de la economía del lenguaje que con tanto miembro y miembra están muchos mandando a paseo) y es uno de los recursos narrativos más utilizados en relatos literarios y audiovisuales para agilizar la acción y ahorrar al lector / espectador pasajes aburridos e intrascendentes que en nada ayudan a la progresión de la historia (aunque hay muchos guionistas y directores que no fueron a clase cuando explicaron qué es y cómo se usa).

Junto al manejo de la elipsis, otra de las claves de la narración (en este caso exclusivamente audiovisual) está en saber qué debe ser mostrado y qué no, porque a veces el relato de los personajes de un hecho o anécdota puede ser mas efectivo (cómico, dramático, aterrador) que la simple exhibición en la pantalla de lo que ha pasado.

Soy consciente de que Lubitsch murió sin dejar herederos (no en vano uno de los pocos que podrían haber reclamado su trono, Billy Wilder, tenía un cartel en su despacho que rezaba “¿qué habría hecho Lubitsch?”), pero creo que cualquiera entiende que, si bien mostrar a los niños de South Park saliendo escandalizados de la proyección de Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal porque han visto a Spielberg y Lucas violando a Indy puede llegar a ser gracioso (aunque no lo comparto), enseñar (recreándose en ello) esa violación no produce risa, sino asco.

2 comentarios sobre “La elipsis

  1. Ah! ya sabía yo que con esto de los bancos y la Bolsa venías a hablar de economía. Claro que sí, la elipsis es para estos tiempos de recesión en los que hasta Audi compite por no malgastar… (para ser conductor de 1ª, desacelera desacelera…) bueno si acaso, habría que permitirse la “bicicleta elíptica” que he leido que cuando el bolsillo va chungo mira uno más su palmito, para intentar sentirse bien… y ligar con quien te saque del marrón, todo sea de paso!En fín, riamos y alarguemos nuestra vida, así podré llegar a ver una película de Lubitsch y comentar tus entradas como Dios manda, por ejemplo casarse. Y ya sabes lo que sigue.Salu2.

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  2. Bienvenido de nuevo por estos lares, Rafa, encantada de leerte.Con la que está cayendo lo mejor es reírse y tratar de tirar para adelante, porque eso es lo único que nos queda a los curritos de a pie, para poder pagar religiosamente nuestras hipotecas, no sea que nuestro banco, el pobre, quiebre.Que veas a Lubitsch no es una recomendación, es más bien un ruego. Es una delicia.P.D.: Tus comentarios son siempre como Dios manda, que conste.

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